En sucesivos días os iré ampliando el repertorio fotográfico de algunas de mis más amadas rosas. Empezaré con las de Padrosa, hibridador que se merece todo mi respeto y admiración. Como las imágenes hablan más que las palabras, aquí unas cuantas perspectivas más:
Debo advertir que tras indagar respecto de Colometa en el libro de Friera, la verdadera identidad que debemos darle a este polyantha es la de Cotorrita Real. Colometa Padrosa era un rosal enteramente blanco, que por desgracia y muy probablemente esté desaparecido.


